Rutina de noche para niños: del juego a la cama con calma
Una rutina de noche para niños es un orden fijo de pasos desde la cena hasta apagar la luz que se repite igual cada noche. Resulta más fácil si avisas antes de que se acabe el juego, mantienes pocos pasos y el ritual para dormir es pequeño.
Rutina de noche para niños: una noche de ejemplo en siete pasos
Para un niño, la noche tiene un núcleo complicado. Lo mejor del día, jugar, se tiene que acabar, y en medio aparecen cosas como lavarse los dientes y ponerse el pijama. Un orden fijo quita de la noche la pregunta «¿Tengo que hacerlo ya?». Así puede ser el plan:
- Cena: todos a la mesa, sin la tableta al lado del plato.
- Aviso y recogida: «Una ronda más y recogemos». Después, los juguetes vuelven a su sitio.
- Juego tranquilo: diez minutos de algo calmado en la mesa o en la alfombra.
- Baño: váter, lavarse la cara y las manos, y cepillarse los dientes.
- Pijama puesto y la ropa de mañana en la silla.
- Ritual para dormir: un cuento, una canción o una charla corta sobre el día.
- Luz apagada con la misma frase de buenas noches de siempre.
La Asociación Española de Pediatría propone una secuencia sencilla y repetida parecida: preparar la mochila, cenar, la higiene, leer un rato y acostarse (AEP, En Familia).
A los tres años bastan cuatro pasos: cena, baño, pijama y cuento. A los siete, muchos niños ya se apañan solos en el baño y te necesitan sobre todo para el ritual. Hacia los diez, la rutina puede tener más libertad, por ejemplo un rato de lectura en la cama antes de apagar la luz.
No hace falta comprar una rutina de noche para imprimir. Una hoja con siete casillas y un dibujo en cada una, pegada en la puerta del baño, sirve igual. Si preferís organizar los pasos en digital, la Teselora App tiene sus propias tarjetas para la noche y a tu hijo solo le enseña la que toca.
Avisar antes de que se acabe el juego
El momento más difícil muchas veces no es la cama, sino el final del juego. Un ejemplo: tu hijo está construyendo la torre más alta de la semana y tú le dices: «Al baño». Desde su punto de vista, eso llega de la nada.
Un aviso le da tiempo para cerrar lo que está haciendo. Algunas formas de concretarlo:
- Cuenta en rondas, no en minutos: «Dos veces más por el circuito de canicas y terminamos». Las rondas se pueden contar. Los minutos, a esa edad, casi no se entienden.
- Pon un reloj de arena o un temporizador que tu hijo pueda ver.
- Dale al juego un final que se sienta bien: la torre puede quedarse en pie hasta mañana, el puzle se tapa con un trapo.
- Di qué viene después, no solo qué se acaba: «Ahora toca el baño y luego seguimos con el libro del dragón».
Juegos tranquilos en lugar de alboroto
Muchos niños todavía tienen energía por la noche, y a veces sale justo cuando toca ir al baño. La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) aconseja intentar evitar los juegos y las actividades estimulantes antes de acostarse (AAP). Por eso, correr y saltar encaja mejor por la tarde. Tienes ideas para eso en Juegos para niños inquietos.
Por la noche funcionan los juegos tranquilos, mejor si se juegan entre dos y tienen un final natural:
- En la Respiración con formas, tu hijo recorre una forma con el dedo y respira a su ritmo.
- Con las Posturas de estatua, mantenéis posturas sencillas durante cinco respiraciones tranquilas. La última puede ser ya en la cama.
- En el Trazo tranquilo en la pared, tu hijo recorre formas de pie en la pared, al ritmo de la respiración.
- En el Tren de colores, tu hijo recuerda los colores de los vagones y los reconstruye en el tren vacío. Va muy bien en la mesa después de cenar.
Encontrarás más juegos tranquilos en los ejercicios de calma y emociones. Con un juego por noche basta, como cierre del día.
Rituales para dormir: pequeños y siempre iguales
Un ritual es más que un paso. La investigación sobre familias describe las rutinas como prácticas que simplemente se hacen y los rituales como momentos con un significado compartido para la familia (Fiese et al. 2002). Por la noche, el ritual es la parte que tu hijo espera.
La AAP menciona los cuentos, la lectura en voz alta, la conversación y las canciones como rituales nocturnos habituales (AAP). Lo importante es que el ritual sea pequeño. Un cuento, no tres. Una canción, no cinco. Lo que es igual cada noche no hay que negociarlo. Lo que crece un poco cada noche acaba siendo motivo de negociación.
- A los dos o tres años: una canción corta, arropar al peluche y una frase fija.
- De los cuatro a los seis: un cuento ilustrado y la pregunta «¿Qué ha sido lo mejor de hoy?».
- A los siete u ocho: leer en voz alta por turnos, un capítulo cada noche.
- A los diez: tu hijo lee solo y tú pasas cinco minutos a charlar junto a la cama.
Si tu hijo no quiere ir a la cama
Casi todos los niños se niegan a ir a la cama alguna vez. Puede que el día haya sido demasiado emocionante, que el hermano mayor siga despierto o que simplemente se trate de ver quién decide. Lo que suele funcionar es poco espectacular.
- Que elija en lo pequeño: el pijama, el cuento, qué peluche le acompaña esta noche. La AAP aconseja ofrecer a los niños la posibilidad de elegir cuando se pueda. La hora de dormir no es algo pequeño. Esa la decides tú.
- Anuncia la última ronda: «Una canción más y apagamos la luz». Y después, se apaga la luz.
- Mantén la calma y habla poco. Las discusiones largas en la puerta del cuarto rara vez acaban bien para nadie.
- La misma hora cada noche: la AAP recomienda acostarse a la misma hora cada noche (AAP), y la AEP aconseja evitar grandes cambios entre los días de cole y el fin de semana (AEP, En Familia).
- Resuelve las peticiones antes: el vaso de agua junto a la cama, el váter antes de lavarse los dientes, la luz del pasillo encendida. Así quedan menos motivos para volver a levantarse.
Si aun así se levanta, acompáñale de vuelta con calma y pocas palabras. Basta una frase: «Es hora de dormir. Estoy aquí al lado». Lo demás puede esperar al desayuno.
Cuántas horas debe dormir un niño
La hora de acostarse sale de dos datos: a qué hora tiene que levantarse tu hijo y cuánto sueño necesita. Según la Asociación Española de Pediatría, a los dos años la media es de unas 13 horas al día, de los 3 a los 5 años de 10 a 12 horas, y entre los 6 y los 10 años los niños duermen alrededor de 10 horas (AEP, En Familia). Para la etapa de primaria, la AEP habla de entre 9 y 12 horas en 24 horas, aunque las necesidades varían de un niño a otro (AEP, En Familia).
Cuenta hacia atrás desde la hora de levantarse. Si tu hijo de siete años se levanta a las 7:30 para ir al cole y le van bien unas diez horas y media, la luz se apaga hacia las 21:00. Si en vuestra casa se cena tarde, empezad la rutina antes para que a esa hora ya esté terminada.
Si durante semanas a tu hijo le cuesta dormirse o se despierta mucho por la noche, coméntalo con su pediatra.
Pantallas por la noche: un sitio fijo para el dispositivo
La tableta, el móvil y la tele por la noche son sobre todo una cuestión de organización. Si cada noche se decide de nuevo si cabe otro capítulo, cada noche se negocia de nuevo.
Es más sencillo darle al dispositivo un sitio fijo. La tableta tiene un lugar para cargar en el pasillo o en la cocina, y en un punto fijo de la rutina va allí, por ejemplo justo después de cenar. La AEP recomienda mantener los dispositivos apagados y fuera del dormitorio (AEP, En Familia).
La norma funciona mejor si vale para todos. Si tu móvil también se queda cargando por la noche, ya no es una norma solo para niños, sino una norma de la familia. Y durante el cuento estás del todo con él.
Cuando la noche no sale como estaba previsto
Un cumpleaños, visitas, una vuelta tarde de vacaciones: hay noches que no caben en el plan. Ayuda tener una versión corta acordada de antemano, por ejemplo dientes, pijama y una canción.
Intenta que el ritual no desaparezca del todo esas noches. Una canción en el coche o la frase de buenas noches en el sofá de los abuelos es suficiente. Así la noche sigue siendo reconocible, aunque todo lo demás sea distinto.
Después del verano, adelantad la hora de dormir poco a poco durante la última semana de vacaciones, en lugar de cambiarlo todo el domingo antes de empezar el cole.
Ejercicios relacionados
- 10Respiración con formasRecorrer una forma con el dedo y respirar a su ritmo.
- 30Posturas de estatuaInstrucciones completas en el cuaderno imprimibleMantener posturas sencillas durante cinco respiraciones tranquilas.
- 7Trazo tranquilo en la paredRecorrer las mismas formas de pie, al ritmo de la respiración.
- 17Tren de coloresInstrucciones completas en el cuaderno imprimibleRecordar los colores de los vagones y reconstruirlos en el tren vacío.
Preguntas frecuentes
¿Cómo hacer una rutina de noche para imprimir?
Apuntad juntos lo que pasa entre la cena y apagar la luz, y tachad todo lo que no ocurre todas las noches. Para cada paso que quede, tu hijo hace un dibujo o le sacas una foto. Pegadlos en orden en una hoja, metedla en una funda de plástico y colgadla en el baño. Con un rotulador borrable, tu hijo puede marcar los pasos cada noche.
¿Qué rutina de noche sirve para un niño de 3 años?
Una muy corta, con tres o cuatro pasos y siempre en el mismo orden: baño, pijama, cuento y luz. A esta edad tu hijo te necesita en cada paso, así que la rutina es también un rato juntos. Un peluche fijo y una canción de siempre marcan cada noche el final del día. Más adelante podéis añadir pasos.
¿A qué hora deben dormir los niños de 5 años?
Depende de a qué hora se levanten. La AEP indica que de los 3 a los 5 años los niños duermen de 10 a 12 horas al día. Si tu hijo se levanta a las 7:30 para ir al cole y le sientan bien unas 11 horas, la luz se apaga hacia las 20:30. Fíjate en cómo se despierta por la mañana y ajusta la hora.
¿Qué hacer si mi hijo no quiere dormir temprano?
Revisa primero si la rutina empieza demasiado tarde o tiene demasiados pasos. Después, mantén la misma hora cada noche, avisa de la última ronda y deja que elija en lo pequeño, como el pijama o el cuento. Si quieres adelantar la hora, hazlo poco a poco, unos minutos cada noche.
Para seguir leyendo
Fuentes
- Asociación Española de Pediatría: Sueño normal, En Familia
- Asociación Española de Pediatría: Dormir para aprender, cuidar el sueño en edad escolar, En Familia
- Academia Estadounidense de Pediatría: Cepillarse, Libro, Cama: cómo establecer la rutina nocturna de su hijo, HealthyChildren.org
- Academia Estadounidense de Pediatría: La importancia de las rutinas familiares, HealthyChildren.org
- Fiese et al. (2002): A review of 50 years of research on naturally occurring family routines and rituals, Journal of Family Psychology