Percepción auditiva en niños: juegos y actividades
La percepción auditiva es la capacidad de reconocer, distinguir, ordenar y recordar lo que se oye: el oído recoge el sonido y el cerebro le da sentido. Si una revisión ha confirmado que tu hijo oye bien, para cada habilidad hay juegos cortos de sonidos, ritmos, sílabas y rimas.
Oír no es lo mismo que escuchar
Le dices desde la cocina «ponte los zapatos, que nos vamos» mientras suena la campana extractora y en el salón está puesta la tele. Tu hijo contesta «¿qué?» o aparece con una sola zapatilla. Sus oídos han recogido cada palabra. El resto ocurre en el cerebro: tiene que separar tu voz del ruido, reconocer las palabras y guardarlas en orden.
Por eso los especialistas distinguen entre oír, que ocurre en el oído, y procesar lo que se ha oído, que ocurre en el cerebro. Para el día a día en familia bastan cinco habilidades.
Qué incluye la percepción auditiva: cinco habilidades
- Discriminación auditiva: ¿Suena el timbre o el teléfono? ¿Has dicho «pato» o «gato»? Tu hijo tiene que notar diferencias pequeñas en los ruidos de casa y en los sonidos del habla.
- Localización: ¿De dónde viene la sirena? ¿Quién me ha llamado? Con dos oídos, tu hijo puede averiguar de dónde viene un sonido.
- Filtrar el ruido: oír la voz de la maestra en una clase llena o un aviso por megafonía en el andén.
- Memoria auditiva: tres encargos seguidos, un número de teléfono, un ritmo de palmas.
- Sílabas y rimas: ¿Oye tu hijo que «ratón» y «montón» riman y que «ma-ri-po-sa» tiene cuatro partes? Esta sensibilidad para los sonidos del idioma se llama conciencia fonológica.
Filtrar el ruido les cuesta mucho más a los niños que a los adultos. Según una revisión sobre ruido y aprendizaje, entender el habla con ruido de fondo sigue mejorando hasta la adolescencia, y si de fondo habla otra persona, los niños no suelen alcanzar el nivel de un adulto antes de los 10 años (Klatte et al. 2013).
Las sílabas y las rimas también aparecen en la investigación sobre la lectura. Un gran metaanálisis de 235 estudios encontró que reconocer los sonidos sueltos dentro de las palabras está muy relacionado con aprender a leer. Con las rimas la relación era más débil, pero existía (Melby-Lervåg et al. 2012). Que haya relación no significa que los juegos de rimas mejoren la lectura. Nuestros juegos de rimas son juegos, no un programa de lectura.
La memoria auditiva está muy ligada a la memoria de trabajo, que explicamos en Memoria de trabajo en niños.
Primero, revisar la audición
Antes de practicar nada, conviene asegurarse de que tu hijo oye bien. Que la prueba de audición al nacer saliera bien no descarta que más adelante oiga peor.
El Govern de les Illes Balears describe señales de sospecha por edades. A los cinco o seis años, por ejemplo, un niño que oye mal puede hablar muy alto, contestar a menudo «¿qué?» o poner la tele muy alta. Tener alguna de estas señales no significa que haya un problema de audición, pero sí es motivo para consultar con el pediatra (Govern de les Illes Balears).
Una causa frecuente y cotidiana es el líquido detrás del tímpano después de un resfriado o una otitis, la otitis media serosa o exudativa. Los niños mayores pueden notar que oyen apagado, y los pequeños a veces suben el volumen de la tele. Casi siempre desaparece por sí sola en semanas o meses (MedlinePlus).
Trastorno del procesamiento auditivo: un diagnóstico para especialistas
Quizá hayas oído hablar del trastorno del procesamiento auditivo en el colegio o en algún test de internet. Los niños con este trastorno no entienden lo que oyen de la misma forma que otros niños, porque el oído y el cerebro no se coordinan del todo (Nemours KidsHealth).
Según la misma fuente, solo los audiólogos pueden diagnosticarlo, y la mayoría de las pruebas requieren que el niño tenga como mínimo 7 años. Además, los síntomas pueden quedar ocultos por otros problemas, como retrasos del habla y del lenguaje, trastornos del aprendizaje o el TDAH.
Aquí no encontrarás una lista para autodiagnosticar, a propósito. Si un niño oye mal, está cansado, distraído o de verdad tiene dificultades para procesar lo que oye, eso no se averigua en la mesa de la cocina. Los juegos de abajo sirven para cualquier niño, pero no sustituyen una evaluación.
Y si tu hijo te entiende bien pero no hace lo que le pides, suele ser una cuestión de comunicación y de límites, no de percepción. Ese es otro tema.
Actividades para trabajar la percepción auditiva en niños
Estos juegos de escucha casi no necesitan material, y muchos niños conocen alguno de infantil o de primaria. Cada uno aparece en la habilidad que más exige.
Discriminación auditiva:
- Adivinar sonidos de la casa: tu hijo cierra los ojos. Tú arrugas papel de aluminio, haces sonar las llaves o echas agua en un vaso. ¿Qué era? Luego cambiáis los papeles.
- Memory de sonidos: llenad por parejas botes pequeños y opacos con arroz, macarrones, botones o arena. Tu hijo los agita y busca las parejas solo por el sonido.
Localización: en «¿Dónde suena el despertador?», tu hijo espera en el pasillo con los ojos cerrados. Escondes en la habitación un temporizador de cocina o un móvil con una melodía suave, y tu hijo sigue el sonido hasta encontrarlo. Los pequeños solo señalan el rincón desde el que los llamas.
Filtrar lo importante: en Simón dice, tu hijo solo obedece si la frase empieza con «Simón dice», así que tiene que atrapar el principio de cada frase, también con música suave de fondo. En Toca el color, dices un color y tu hijo lo toca con la mano correspondiente.
Memoria auditiva: en el Eco de palmas, marcas un ritmo con palmas y tu hijo lo repite igual. En Hago la maleta, cada turno repite toda la lista y añade una cosa más. En la Cadena de instrucciones, tu hijo escucha varios encargos pequeños, los repite y los hace en orden.
Sílabas y rimas:
- Palmas por sílabas: decid nombres y palabras despacio y dad una palmada por sílaba. «Lu-cí-a» tiene tres palmadas, «Juan» solo una.
- Parejas de rimas: dices una palabra y tu hijo busca otra que rime, aunque sea inventada. Con los pequeños, al revés: ¿riman «ratón» y «montón»? ¿Y «ratón» y «mesa»?
Tienes más juegos para escuchar y recordar en los juegos de memoria para niños. Empezad por lo fácil y subid la dificultad solo cuando la versión sencilla salga bien.
Facilitar la escucha en el día a día
La otra parte es el día a día. El ruido de fondo les dificulta a los niños entender lo que se dice más que a los adultos (Klatte et al. 2013). Varias de estas costumbres sencillas vienen de los consejos de Nemours KidsHealth (Nemours KidsHealth):
- Reducir el ruido de fondo: apagad la tele o la radio cuando habléis de algo importante.
- Primero la mirada, luego las palabras: di su nombre, espera a que te mire y entonces habla.
- Hablar despacio y claro: frases cortas y una pausa entre dos encargos, en lugar de subir la voz.
- Pedir que repita las instrucciones con sus palabras. Preguntar «¿qué?» está permitido.
- Leer en voz alta: tu hijo sigue una voz durante un buen rato sin que parezca un ejercicio.
En el colegio suele haber más ruido que en casa. Si a tu hijo le cuesta en clase, pregunta si puede sentarse cerca de la maestra y lejos de la puerta.
¿Funcionan los programas de entrenamiento auditivo?
Hay programas de ordenador, aplicaciones y cursos que usan auriculares y sonidos modificados para entrenar la escucha. Algunos prometen mejor lenguaje o mejores notas. Los estudios que los respaldan son escasos.
Una revisión sistemática en una revista de la Asociación Estadounidense del Habla, el Lenguaje y la Audición analizó 25 estudios con escolares. Encontró indicios de que estos programas pueden mejorar los resultados en tareas auditivas, pero apenas señales de que se debiera a su parte auditiva, y pocas pruebas de efectos sobre el lenguaje oral y escrito (Fey et al. 2011).
Sobre un programa conocido de este tipo, Fast ForWord, un metaanálisis no encontró pruebas de que sea eficaz para las dificultades de lenguaje oral o de lectura frente a los grupos de control (Strong et al. 2011).
Para vosotros, esto significa: estos estudios analizan programas de entrenamiento, no los juegos de escucha que hacéis en casa, y no prometemos nada sobre ellos. Los juegos de escucha cortos no cuestan nada y a muchos niños les divierten, sobre todo cuando hacen ellos los sonidos y te toca adivinar. Si un programa caro promete mejor lenguaje, mejores dictados o mejor lectura, consulta antes al pediatra.
Cuándo consultar al pediatra
Habla con el pediatra si notas alguna de estas cosas:
- Tu hijo pregunta muy a menudo «¿qué?», quiere la tele muy alta o no responde cuando lo llamas desde otra habitación.
- Su lenguaje avanza más despacio que el de otros niños de su edad, o cuesta entenderle.
- Después de un resfriado o una otitis, parece que oye peor durante semanas.
- En el colegio te dicen que a menudo no se entera de las instrucciones dadas a toda la clase.
- Estás preocupado, aunque no sepas decir bien por qué.
El pediatra revisará primero la audición y, si hace falta, os derivará al otorrino o a logopedia. Los juegos de este artículo son tiempo compartido. No son un tratamiento.
Ejercicios relacionados
- 25Eco de palmasInstrucciones completas en el cuaderno imprimibleTú marcas un ritmo con palmas y tu hijo lo repite igual.
- 26Hago la maletaInstrucciones completas en el cuaderno imprimibleCada turno repite toda la lista y añade una cosa más.
- 22Simón diceInstrucciones completas en el cuaderno imprimibleSolo hay que obedecer si la frase empieza con “Simón dice”.
- 27Cadena de instruccionesInstrucciones completas en el cuaderno imprimibleEscuchar varias instrucciones seguidas, repetirlas y hacerlas en orden.
- 1Toca el colorDices un color y tu hijo lo toca con la mano correspondiente.
Preguntas frecuentes
¿Cómo trabajar la percepción auditiva en niños en casa?
Lo primero es una revisión que confirme que oye bien. En el día a día ayuda hablar sin ruido de fondo y buscar primero la mirada de tu hijo. Además hay juegos cortos en los que se trata de escuchar: adivinar sonidos, eco de palmas, palmas por sílabas o buscar rimas. No prometen ningún efecto, son tiempo juntos. Unos minutos seguidos bastan.
¿Qué actividades de discriminación auditiva hay para niños?
La discriminación auditiva consiste en oír la diferencia entre sonidos parecidos. Sirven juegos como adivinar sonidos de la casa con los ojos cerrados, buscar parejas de botes que suenan igual o decidir si dos palabras riman, como «pato» y «gato». Empieza con sonidos muy distintos.
¿Cómo trabajar la memoria auditiva en niños?
Hay juegos en los que se trata de recordar lo que se ha oído: hago la maleta, la cadena de instrucciones o repetir un ritmo de palmas. Empieza con dos elementos y añade uno más solo cuando salga bien varias veces seguidas. Son juegos, no un tratamiento.
¿Qué juegos de escucha activa hay para niños?
En los juegos de escucha activa, tu hijo tiene que escuchar con atención y reaccionar: Simón dice, la cadena de instrucciones o adivinar quién habla con los ojos cerrados. También funciona leer un cuento y que dé una palmada cada vez que oiga una palabra concreta, por ejemplo «lobo».
Para seguir leyendo
Fuentes
- Govern de les Illes Balears, Dirección General de Salud Pública: Signos de sospecha de hipoacusia, caib.es
- MedlinePlus: Otitis media exudativa
- Nemours KidsHealth: Trastorno del procesamiento auditivo, kidshealth.org
- Klatte, Bergström & Lachmann (2013): revisión sobre el ruido y el rendimiento cognitivo en niños, Frontiers in Psychology
- Melby-Lervåg, Lyster & Hulme (2012): habilidades fonológicas y aprendizaje de la lectura, metaanálisis, Psychological Bulletin
- Fey et al. (2011): revisión sistemática sobre intervenciones auditivas y de lenguaje, Language, Speech, and Hearing Services in Schools
- Strong et al. (2011): metaanálisis sobre el programa Fast ForWord, Journal of Child Psychology and Psychiatry