Tareas del hogar para niños por edad: de los 2 a los 12
Las tareas del hogar para niños por edad son pequeñas responsabilidades fijas en casa que encajan con lo que un niño puede hacer en cada etapa: con dos años, emparejar calcetines; con ocho, pasar la aspiradora. Funcionan mejor si primero le enseñas la tarea, la divides en pasos pequeños y se la vas dejando poco a poco.
Por qué los más pequeños quieren ayudar
Si has tendido la ropa con un niño de dos años, conoces la escena: te da cada calcetín por separado y mira cada pinza con calma. No vas más rápido, pero tu hijo está encantado.
Esas ganas de ayudar aparecen muy pronto. En una investigación con familias de Estados Unidos, la mayoría de los niños ya ayudaba en casa más o menos desde su primer cumpleaños. Contaba como ayuda, por ejemplo, barrer, meter ropa en la lavadora o poner los platos en la mesa antes de comer (Dahl 2015).
Los CDC incluyen entre lo que suelen hacer los niños a los 30 meses ayudar a recoger los juguetes cuando les dices que es hora de recoger (CDC, 30 meses). La Academia Estadounidense de Pediatría añade que los niños pequeños están naturalmente dispuestos a ayudar (AAP).
Empieza pronto, aunque al principio tardes más que haciéndolo tú. Esos minutos lentos poniendo la mesa son práctica y tiempo juntos.
Tareas del hogar para niños por edad: de 2 a 12 años
La lista que sigue son propuestas, no una norma. Cada niño es distinto, y no todas las familias tienen jardín o perro. Las ideas para primaria vienen de una lista de la AAP, que agrupa las edades de otra forma (de 5 a 7, de 8 a 10 y de 11 a 12 años).
- De 2 a 3 años: emparejar calcetines, meter juguetes en una caja, tirar su pañal a la basura, pasar un trapo si se derrama algo.
- De 4 a 5 años: poner servilletas y cucharas, regar las plantas, colocar los zapatos. Hacia los 5 años, los CDC mencionan tareas como juntar los calcetines iguales o levantar la mesa después de comer (CDC, 5 años).
- De 6 a 7 años: estirar su cama, poner y quitar la mesa, echar la ropa sucia al cesto, separar la ropa por colores, vaciar papeleras pequeñas.
- De 8 a 9 años: pasar la aspiradora, ayudar a preparar la cena, prepararse la merienda, guardar su ropa y la compra, sacar al perro.
- De 10 a 12 años: vaciar el lavavajillas, cambiar las sábanas, poner y tender una lavadora, limpiar el baño, cocinar un plato sencillo con un adulto cerca.
La AAP asigna casi todo lo de la última línea a niños de 11 y 12 años, así que tómalo como un reto. La Asociación Española de Pediatría también aconseja implicar a los niños de primaria en tareas como estirar la cama, recoger su cuarto, echar la ropa a lavar o poner y quitar la mesa (AEP, En Familia).
Las tareas nuevas se suman a las anteriores, y todo lo que tenga que ver con cuchillos, fuego o productos de limpieza necesita al principio un adulto al lado.
Enseñar paso a paso: mostrar, hacer juntos, mirar, soltar
Muchas tareas no fallan por falta de ganas, sino porque nadie las enseñó bien. «Pon la mesa» suena fácil, pero para un niño esconde muchas preguntas: ¿cuántos platos?, ¿dónde va el tenedor? Sirve un camino en cuatro etapas:
- Mostrar: tú haces la tarea, tu hijo mira y tú vas diciendo lo que haces. «Primero los platos, luego el cuchillo a la derecha y el tenedor a la izquierda.»
- Hacer juntos: la hacéis entre los dos. Tu hijo se encarga de una parte, por ejemplo los tenedores, y tú del resto.
- Mirar: tu hijo lo hace todo. Tú estás cerca y solo ayudas si te lo pide o se atasca.
- Soltar: la tarea ya es suya. Después echas un vistazo rápido y le dices qué ha salido bien.
Las tareas grandes se dividen en pasos que se vean. «Pasa la aspiradora por tu cuarto» se convierte en: recoger lo que hay en el suelo, traer la aspiradora, pasarla debajo de la cama, guardarla. Con un niño de primaria que no ha tenido tareas antes, la AAP aconseja introducir una sola tarea nueva cada vez, porque una lista larga puede abrumarle (AAP).
Al principio el resultado no será perfecto, y la AAP recuerda que no hay que esperarlo. Si repasas cada tarea detrás de tu hijo, le dices sin palabras que no merece la pena. Elogia el esfuerzo y compáralo solo consigo mismo hace unas semanas.
Cómo hacer un cuadro de tareas para niños
Un cuadro de tareas es una tabla sencilla con quién hace qué y cuándo. Se cuelga donde todos pasan, normalmente en la nevera o en el pasillo. La AAP lo describe como un recordatorio visual para toda la familia y aconseja hacer las tareas a la misma hora todos los días (AAP).
- Haced juntos una lista de todo lo que hay que hacer en casa cada semana.
- Dad a cada niño dos o tres tareas fijas que encajen con su edad. Los más pequeños tienen un dibujo en lugar de una palabra.
- Unid cada tarea a un momento concreto, como «después de cenar», y no a «cuando puedas».
- Rotad las tareas cada una o dos semanas para que nadie se quede siempre con la basura.
- Dejad sitio para marcar. Una marca junto a la tarea hecha le enseña a tu hijo lo que ha conseguido.
Si prefieres organizarlo en el móvil, en la Teselora App puedes crear las tareas como cartas con pasos sueltos, y tu hijo solo ve lo que toca por la mañana, por la tarde o por la noche. Su propio cuarto es un caso aparte, porque casi todo lo que hay allí es suyo; aquí hablamos de las tareas de toda la casa.
Ayudar en casa es cosa de todos; los puntos, un extra
¿Deben los niños recibir algo a cambio de las tareas? Es un tema que divide a muchas familias.
En un experimento con niños de 20 meses, una parte recibía una pequeña recompensa por ayudar y el resto, elogios o nada. Después, ya sin recompensa, los niños premiados ayudaron menos veces (Warneken & Tomasello 2008). Es un único experimento de laboratorio, y no dice si el resultado se puede trasladar a la vida en casa. Para el día a día, una propuesta es separar dos cosas:
- Las tareas básicas forman parte de vivir juntos, igual que para los adultos: platos al lavavajillas, zapatos a su sitio, ayudar a poner la mesa. Se agradecen, pero no dan puntos.
- Las tareas nuevas o que no gustan pueden llevar un extra al principio. Los puntos o las pegatinas se dan durante un tiempo, hasta que la tarea sale sola.
- Un elogio sincero y concreto siempre encaja: «Hoy has sacado la basura sin que te lo recordara».
La AAP menciona la paga o las pegatinas ligadas a las tareas como una opción, pero pone en primer lugar el elogio sincero (AAP). La AEP señala que la paga puede empezar hacia los 8 o 9 años, para que aprendan a gestionar su dinero (AEP, En Familia). Si usáis puntos, dadlos justo después de la tarea y no los quitéis nunca.
Mi hijo no ayuda en casa: por qué pasa y qué hacer
Tarde o temprano se acaba el entusiasmo. Antes de ponerte más estricto, mira qué puede estar pasando.
- La tarea no está clara. «Ayuda un poco» no dice qué hay que hacer.
- La tarea es demasiado grande. «Recoge la cocina» abruma; «mete los vasos en el lavavajillas», no.
- Todo se corrige, y quien solo oye lo que ha salido mal deja de intentarlo.
- Parece injusto. El hermano mayor tiene tres tareas y el pequeño ninguna, o un adulto se escaquea.
- El momento no es bueno: en mitad del juego o muy cansado, casi nada sale.
La AAP explica que los niños a los que se exige demasiado, o cuyo resultado se critica siempre, pueden sentirse abrumados y resistirse a cualquier responsabilidad. Regañar sirve de poco; animar y reconocer lo conseguido, mucho más. Si las tareas se quedan sin hacer una y otra vez, propone una consecuencia tranquila, como perder un privilegio (AAP).
- Haz la tarea concreta y pequeña, con un momento fijo.
- Deja que tu hijo elija entre dos tareas en lugar de imponerle una.
- Haced las primeras veces juntos. «Yo friego y tú secas» es más fácil que «hazlo tú».
- Acordad con calma qué pasa si una tarea se queda sin hacer, y que tenga que ver con ella: si la mesa no se ha recogido, se recoge antes de jugar.
- Da ejemplo. Los niños ven perfectamente quién hace qué en casa.
Hermanos y adultos: un reparto justo
Un reparto es justo cuando todos tienen tareas, no cuando todos tienen las mismas. Un niño de siete años y uno de tres no pueden hacer lo mismo, pero los dos pueden hacer algo de verdad. Explícales que el reparto depende de la edad, no de a quién quieres más.
Los adultos también van en el cuadro. Cuando mamá o papá tienen su propia columna, deja de ser una lista de órdenes y se convierte en un plan de familia. Si una tarea provoca peleas durante semanas, cambiadla.
Preguntas frecuentes
¿Qué tareas del hogar puede hacer un niño de 5 años?
Muchos niños de cinco años pueden emparejar calcetines, levantar la mesa, guardar los juguetes, regar las plantas y echar la ropa sucia al cesto. Los CDC mencionan tareas así como algo habitual hacia esta edad. Empieza con dos tareas fijas y añade una tercera cuando las primeras salgan sin recordatorio.
¿Qué tareas de casa puede hacer un niño de 10 años?
Con diez años, muchos niños pueden pasar la aspiradora, ayudar a preparar la cena, hacerse la merienda, guardar su ropa y colocar la compra, además de todo lo que hacen los pequeños. Algunos ya pueden vaciar el lavavajillas o cambiar sus sábanas, aunque la AAP lo sitúa a los 11 o 12 años.
¿Deben los niños ayudar en casa?
Sí, en la medida de su edad. La Asociación Española de Pediatría aconseja implicar a los niños de primaria en las tareas domésticas, y la Academia Estadounidense de Pediatría propone empezar ya en preescolar con tareas sencillas. No se trata de que trabajen como un adulto, sino de que sientan que la casa es de todos.
¿Qué responsabilidades en casa puede tener un niño de 8 años?
Con ocho años, un niño puede encargarse de poner y quitar la mesa, estirar su cama, guardar su ropa limpia, vaciar las papeleras y pasar la aspiradora por su cuarto. También puede ayudar a cocinar platos sencillos con un adulto al lado. Es buena edad para un cuadro de tareas que él mismo vaya marcando.
Para seguir leyendo
Fuentes
- Academia Estadounidense de Pediatría: Tareas del hogar apropiadas para niños según su edad, HealthyChildren.org
- AEP, En Familia: Niños de 6 a 11 años: cómo se desarrollan, aeped.es
- CDC: Indicadores en acción, 30 meses, cdc.gov
- CDC: Indicadores en acción, 5 años, cdc.gov
- Dahl (2015): The Developing Social Context of Infant Helping in Two U.S. Samples, Child Development
- Warneken & Tomasello (2008): Extrinsic rewards undermine altruistic tendencies in 20-month-olds, Developmental Psychology